Sonríele a la vida

"Regocíjense en el Señor siempre. Otra vez lo diré: ¡Regocíjense!"
-Filipenses 4:4 NBLA

¡Buenos días! Bajo el peligro (¿o la seguridad?) de repetirse demasiado, Pablo insiste a los creyentes en Filipos a alegrarse profundamente en el Señor Jesús. En un sentido, sintetiza la instrucción de Pablo para ellos, pero al mismo tiempo, revela la mentalidad de Pablo que le otorga confianza en situaciones aparentemente desfavorables: “En todo y por todo he aprendido el secreto…” (4:12). El contexto de la carta solo añade más peso a sus palabras.
Los sentimientos parecen estar fuera de nuestro control, así como nuestras circunstancias. ¿Por qué Pablo demanda esta alegría de los creyentes? La raíz griega nos ofrece una pista. “Regocíjense” es la palabra “chairete”, ¿te resulta familiar? Sí. “Gracia” (charis), “regocijarse”, y “gozo” comparten la misma raíz. Podemos decir que esta alegría o, mejor dicho, gozo, no es uno basado en circunstancias cambiantes, sino en la Verdad objetiva que no cambia: la persona de Jesús.
¿Estar alegres siempre? Sin duda enfocarse en un cambio de sentimientos resultaría desalentador para cualquiera. Pablo los está animando a lo opuesto. A menospreciar sus sentimientos y circunstancias, incluso sus fortalezas y debilidades: “Regocíjense en el Señor.” En la mente de Pablo esto no es opcional. Él debe considerarlo todo pérdida, incluso basura, a fin de conocer a Cristo Jesús. Para él este es el secreto, el evangelio mismo que es corazón de todos sus escritos (cf. 2:5-11).
¿Has aprendido este secreto? Dar gracias (eucharisteo) en todo por el don (charisma) de Cristo Jesús cuya gracia (charis) causa un gozo (chara) perfecto. ¿Confiarás que a partir de este momento todas tus circunstancias redundarán para tu bien y un mayor progreso del evangelio? ¡Que tu gozo sea ininterrumpido para la gloria y alabanza de Dios!

1 Comment


Carlos Valenzuela - February 2nd, 2026 at 1:05pm

Así sea. Gloria a Dios. Bendiciones.